Secondhand, second chance

Entramos en marzo, mes en el que la moda se viste de primavera, de colores florales y vivos, se aligeran los tejidos y se eliminan capas de los looks.

Para el mundo de las tendencias el invierno ya quedó atrás, y sin embargo los termómetros del mundo más terrenal aún dicen lo contrario. Así que aprovechemos las ganas de calorcito y luz solar que surge a medida que se acerca la primavera, aprovechamos la presencia de los colores florales no para pensar en esta o aquella tendencia, sino para reflexionar sobre el impacto que la moda tiene en el medio ambiente y sobre cómo con nuestro consumo podemos cambiar muchas cosas.

Según una encuesta llevada a cabo entre clientes de Humana, el 60% de las prendas que se compran de segunda mano evitan el consumo de prendas nuevas. Es claro cómo optando por vías de consumo alternativas, a nivel individual tenemos mucho que decir en cuanto a protección de nuestro Planeta.

Por eso en Humana nos gusta decir que la prenda más sostenible es la que ya está fabricada. Y tú, ¿qué vas a hacer por el Planeta esta primavera con tus compras?   

Moda vintage en Madrid

Si eres fan de Humana ya sabrás que el pasado enero nuestra tienda Humana de c/Hortaleza, 19 en Madrid pasó a ser 100% vintage. Ahora toda la oferta vintage de la ciudad está concentrada en este espacio: 300 metros cuadrados de moda secondhand vintage de mujer, hombre, y para el hogar.

Pero, ¿qué es exactamente la moda vintage?

La moda vintage se diferencia de la secondhand al uso en que es de épocas más lejanas en el tiempo. Son prendas con muchos más años de antigüedad, pero que por lo general son de muy buena calidad, dado que han resistido muy dignamente el paso del tiempo. Puedes encontrar firmas emblemáticas que sobreviven al paso de los años, firmas que fueron muy valoradas hace un tiempo y ya casi han desaparecido, y ropa hecha a medida o de trote que, por su estética y su buena estructura, nos evocan tiempos pasados pero sin que parezca que el tiempo ha pasado por ellas.

Photo by Tamara Bellis on Unsplash

¿Y qué puedo encontrar?

Moda de los años 90, 80, 70, 60, ¡y de mucho antes! Prendas especiales como vestidos de novia, bolsos, neceseres, maletas, sombreros y otros accesorios, y hasta calzado. La moda vintage es plena actualidad y en nuestra tienda de la calle Hortaleza, 19 en Madrid encontrarás tesoros vintage que son una maravilla.

Y tú, ¿eres fan del vintage?

¿De qué está hecha tu ropa?

Seguro que has oído hablar alguna vez de los diferentes tejidos y materiales de los que puede estar hecha la ropa pero puede que no tengas claras las diferencias. Hay muchos y muy variados, pero con este pequeño resumen esperamos poder aclarar tus dudas.

Fibras y materias naturales

Cuando hablamos de fibras naturales nos referimos a las fibras que se obtienen directamente de la naturaleza, ya sean de origen vegetal (algodón, lino, cáñamo…) o animal (lana, seda, cashmere…). Estas fibras requieren en principio menos manipulado post obtención, pero en cambio movilizan muchos recursos para su generación, bien sea por cultivo o por ganadería.

La fibra más utilizada en moda es el algodón, que por desgracia se suele obtener en formato de gran monocultivo, altamente mecanizado y con un consumo intensivo tanto de agua como de pesticidas.

Los materiales de procedencia animal, como la lana o el cuero que están también muy presentes en la producción de moda. En este caso provienen de explotaciones ganaderas que tienen como finalidad la cría de los animales de los que se obtendrá la materia prima.

Mención especial merecen las pieles al contar con un proceso de manipulación post obtención más complejo del que necesitan el resto de fibras naturales.

Fibras sintéticas

Las fibras sintéticas son las que se generan de forma artificial, es decir, no se obtienen directamente de la naturaleza. También hay dos modalidades, ya que se pueden obtener mediante la sintetización de polímeros naturales o animales (viscosa, lyocell…) o mediante polímeros sintéticos, mayormente derivados del petróleo (poliéster, acrílico…).

Estas fibras cuentan con un proceso de manufactura mucho más elaborado y complejo post obtención de la materia prima, ya que una vez obtenida (ya sea mediante explotación agrícola, ganadera o extracción petrolífera) esta debe ser manipulada hasta transformarla en una fibra.

Las fibras sintéticas cuentan además cuentan con el hándicap de los microplásticos, ya que se ha demostrado que con el uso y al lavarse desprenden pequeñas fibras que no se filtran en la mayoría de las lavadoras y acaban llegando al agua generando el consiguiente desequilibrio en los ecosistemas marinos y entrando en la cadena trófica.

Merece la pena comentar que hay varios proyectos ya de producción de poliéster biodegradable que pretenden solucionar el problema de los microplásticos, pero su efectividad no está aún del todo probada.

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Existe tanta diversidad de fibras porque cada una ofrece alguna ventaja, ya sea a nivel de acabados, aspecto, sensación en la piel, bajo coste, etc. Todas tienen un impacto a nivel medioambiental, por eso es importante conocerlas: para ser más conscientes se nuestra huella ecológica y tomar las decisiones de compra que mejor se ajusten a nuestra situación, estilo de vida y valores.

Y como todos generan un impacto, en Humana nos gusta apostar siempre por la reutilización, ya que la prenda más sostenible es la ya fabricada.

¿Cuál es tu material preferido para la ropa?

Ser parte de la solución

Si algo nos ha enseñado el pasado 2020 con la pandemia mundial que aún estamos viviendo, es que en este mundo globalizado todo está estrechamente conectado y las dependencias de unos países con otros son más complejas de lo que en ocasiones resulta conveniente. Esto, además de generar desigualdades, provoca que la producción de productos altamente manipulados, como el textil, tengan una huella de carbono desproporcionada.

Sería deseable que España, igual que el resto de países en situación similar, recuperaran la producción de moda que había hace décadas. Desde luego esto reduciría esos viajes intercontinentales de la ropa de los que hablábamos hace unas semanas, y además contribuiría a generar empleo local.

Pero mientras esto llega, también podemos contribuir a reducir esta alta huella de carbono y seguir disfrutando de la moda, se puede disfrutar de la moda y sin ser parte del problema.

Photo by Amanda Vick on Unsplash

Puedes ser parte de la solución comprando local, buscando las marcas que producen en España o en Europa. ¡Hay más de las que parece! No serán grandes cadenas, pero con esta acción contribuyes además a diversificar la oferta de moda en el mercado.

Puedes ser parte de la solución reduciendo tu consumo, sin dejarte llevar por los fads de una temporada o por tendencias que no van contigo: compra lo que necesites y haz que dure. Así contribuirás a que se reduzca el número de prendas en circulación.

Puedes ser parte de la solución comprando secondhand o intercambiando ropa. La prenda más sostenible es la que ya está fabricada, así que si ya está cerca de ti porque la ha vestido otra persona, nos ahorramos un viaje internacional de una prenda nueva.

Puedes ser parte de la solución poniendo en circulación las prendas que ya no utilizas: dónalas, regálalas, intercámbialas o incluso véndelas. Las ropa está para ser vestida, así que si no la usas tú, otra persona la podrá aprovechar y evitaremos así más viajes internacionales.

Mucho tiene que cambiar todavía a nivel empresarial y gubernamental para paliar el alto impacto que la moda tiene en el Planeta, pero como consumidores, además de demandar cambios a gobiernos y empresas, podemos aportar pequeños cambios con gestos que suman mucho.

Y tú, ¿tienes alguna otra propuesta para ser parte de la solución?